La fiebre porcina africana no solo impacta a los productores de cerdos, sino a toda una industria que va desde carnicerías, puestos de frituras, chichar roñeras, embutidoras, procesadoras de alimentos y transporte.
De hecho, aunque la peste fue notificada hace solo ocho días, ya los comerciantes vinculados al sector comienzan a sentir efectos en sus bolsillos.
Un ejemplo de esto es Domingo Valdez, carnicero de Cristo Rey, quien asegura que sus ventas diarias de ese producto bajaron en más del 75 %.