Uruguay pasó el martes a la historia como el primer país en permitir el cultivo y la distribución de marihuana, luego de que el Senado aprobó una ley impulsada por el Gobierno para combatir el narcotráfico en la pequeña nación sudamericana.
Una comisión caribeña expandió el martes el número de antiguas potencias colonizadoras a las que demanda proveer alguna forma de compensación por el perdurable impacto que tuvo el comercio de esclavos en la región.
En Estados Unidos, de acuerdo a cifras del grupo Association of Farmworker Opportunity Programs (AFOP), habría unos 500,000 niños trabajando en labores agrícolas. Muchos de ellos en condiciones peligrosas y sin la protección necesaria para preservar su salud y sus derechos.
Fue un breve momento, de apenas unos segundos: dos presidentes estrechándose las manos e intercambiando cumplidos en medio de un grupo de líderes que se reunieron el martes durante las honras fúnebres de Nelson Mandela.