WASHINGTON (AP) — Buques rusos merodean en torno de cables de comunicación submarinos, generando temores en Estados Unidos y sus aliados de que el Kremlin esté acentuando la guerra de la información.
¿Busca Moscú cortar o interceptar los cables? ¿Quiere provocar temor en los países occidentales? ¿O hay una explicación inocente? Para sorpresa de nadie, Rusia está muda al respecto.
Cualesquiera que sean las intenciones de Moscú, perturba a las autoridades en Estados Unidos y los países occidentales el interés de su rival por los 400 cables de fibra óptica que transportan la mayoría de las llamadas, emails y textos del mundo además de transacciones financieras por valor de 10 billones de dólares por día.