Durante una sesión extraordinaria en la Organización de Estados Americanos realizada, siete países miembros presentaron un proyecto de resolución de ocho puntos ante el Consejo Permanente del organismo internacional en el que apoya firmemente el reinicio del diálogo en Nicaragua, condena la violencia y los abusos a los derechos humanos y demanda responsabilizar a los implicados en los crímenes cometidos aunque en el documento no se menciona directamente al gobierno de Nicaragua.
Pero, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, responsabilizó al Estado de Nicaragua por el incremento de la violencia y de las muertes. “La violencia del Estado nunca puede ser permitida, el Estado está para proteger los derechos de la gente y no para avasallarlos”, afirmó.