WASHINGTON (AP) — La fraternidad más exclusiva de la nación — el club de los presidentes — se reunió el miércoles durante el funeral de George H. W. Bush y quedó expuesta su incómoda relación con el actual inquilino de la Casa Blanca. Fue un encuentro incómodo, aunque necesario, en el que el presidente Donald Trump y sus antecesores, quienes le han hecho evaluaciones claramente críticas, compartieron el mismo banco.
Antes del funeral de estado del viernes del fallecido expresidente, los exmandatarios Barack Obama, Bill Clinton y Jimmy Carter, y sus esposas conversaron tranquilamente desde sus lugares en la fila principal en la Catedral Nacional de Washington. Los expresidentes se reclinaban sobre sus esposas para conversar con el otro. Bill Clinton y la exprimera dama, Michelle Obama, conversaron tranquilamente.