KURAVILANGAD, India (AP) — Las monjas hablan de sacerdotes católicos que entraron a sus habitaciones y de curas que las presionaron para convertir una estrecha amistad en sexo. En toda India, hablan sobre ser manoseadas y besadas y de las manos de hombres que fueron criados para creer que eran los representantes de Jesucristo presionadas contra su cuerpo.
En los peores casos, hablan de repetidas violaciones y de una jerarquía católica que hizo poco para protegerlas.
El Vaticano está al tanto desde hace años de los abusos sexuales a monjas cometidos por sacerdotes y obispos en Asia, Europa, Sudamérica y África, pero ha hecho muy poco para detenerlos, según reportó el año pasado The Associated Press.