Ana Isaura Pimentel, quien fue ultimada ayer por su expareja en el parqueo de la central de autobuses Caribe Tours, ubicado en la avenida 27 de Febrero, dejó cuatro hijos en la orfandad.
Los niños, con edades desde los 15, nueve, siete y seis años fueron procreados por la pareja que llevaba siete meses separada. Francisco Estrella, quien se desempeñaba como seguridad de Caribe Tours, tras cometer el hecho se suicidó de un disparo en la cabeza a pocos metros del lugar.
La madre de la víctima, Julia Girón Oliviero, narró a elCaribe que Estrella le que quitó a la vida a su hija porque ésta ya no quería retomar la relación con su verdugo.