El papa Francisco pidió este miércoles a las sociedades que se liberen “de los tentáculos del consumismo y de las trampas del egoísmo” que provocan insatisfacción y cierran los corazones “a las necesidades de los pobres”.
“Necesitamos liberarnos de los tentáculos del consumismo y de las trampas del egoísmo, de querer cada vez más, de no estar nunca satisfechos, del corazón cerrado a las necesidades de los pobres”, dijo Francisco durante la misa del Miércoles de Ceniza, que presidió este miércoles en la basílica romana de Santa Sabina.