El votante republicano enfrenta una batería de cargos, entre los que figura enviar explosivos por correo con la intención de matar o herir
El repartidor de pizza que vivía en una furgoneta con pegatinas de Donald Trumpfinalmente reconoció haber sido el cerebro detrás del inquietante caso de los paquetes bomba en Estados Unidos. Cesar Sayoc se declaró culpable este jueves en la corte federal de Manhattan de haber enviado el pasado octubre 16 potenciales explosivos a 13 destacados demócratas y empresarios vapuleados por la derecha estadounidense. Los paquetes enviados por el votante republicano a figuras como Barack Obama o Bill Clinton inquietaron a la sociedad en las vísperas de las elecciones legislativas. Sayoc, imputado por una treintena de cargos criminales, entre ellos el de uso de un arma de destrucción masiva y el del envío de explosivos con la intención de matar o herir, puede pasar el resto de su vida en la cárcel