Sea para dormir mejor, controlar tu rendimiento físico, saber los días de fertilidad, encontrar el medicamento que necesitas o recordar tomar una pastilla, las aplicaciones para cuidar la salud siguen en auge. Y no solo la usan los pacientes, los médicos también se valen de ella para recetar medicamentos y tratamientos. Pero estas herramientas digitales también tienen un lado oscuro
Las apps de salud representan un riesgo sin precedentes para la privacidad, según un estudio publicado en BMJ. Estas herramientas digitales que se descargan en los teléfonos móviles tienen la capacidad de recopilar y almacenar datos de los usuarios que pueden ser muy valiosos para fines comerciales.