En Venezuela aplica duras sanciones. A países centroamericanos les anuncia que cortará la ayuda económica. A México le amaga con cerrar la frontera. Y a Colombia le espeta que “no ha hecho nada” contra el narcotráfico.
En el tono o en la acción, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se muestra cada vez más combativo hacia América Latina, una región que según expertos asocia directamente con sus intereses políticos domésticos.
Esta severidad de Trump, que en su primer año como presidente mostraba un desinterés inédito por Latinoamérica, contrasta con la táctica seguida por sus antecesores en las relaciones hemisféricas.