WASHINGTON.-El presidente Donald Trump advirtió ayer que acudirá directamente a la Corte Suprema de Estados Unidos “si los demócratas partidistas” tratan alguna vez de hacerle un juicio político.
Sin embargo, la estrategia de Trump pudiera encontrarse con un obstáculo: el propio tribunal máximo del país, que en 1993 dijo que los autores de la Constitución nunca tuvieron la intención de que la Corte tuviera el poder para intervenir en un proceso de juicio político.
La Corte Suprema falló entonces que el juicio político y la destitución del presidente corresponden solamente al Congreso. “No hice nada malo”, tuiteó Trump ayer.