La batalla histórica para impedir que Miami-Dade gaste el dinero recaudado con el impuesto de medio centavo para el transporte en proyectos de repavimentación de calles terminó el martes con la decisión de seguir usando esos fondos para llenar huecos y repavimentar calles.
Diez comisionados condales votaron rechazar el primer intento en 17 años de una junta de supervisión para vetar una decisión del condado sobre gastos en el transporte. El asunto fueron los $1.7 millones que el condado gasta para repavimentar calles.