La rivalidad política que se desató de manera pública en el 2007 entre Fernández y Medina lleva doce años y hace pico cada cuatrienio cuando toca la definición de la candidatura presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Sin embargo, la actual coyuntura tiene una particularidad: Medina podría quedar políticamente jubilado si no logra reformar la Constitución y habilitarse.
El danilismo hasta ahora no ha encontrado la vía de un entendimiento para dejar el poder que según la Constitución vence el 16 de agosto del 2020 y tampoco ha introducido un proyecto de reforma a la Carta Magna para habilitar al gobernante, se repostule o no.