En los barrios humildes de Tierralta y sus alrededores, la justicia la imparten las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), también conocidas como el Clan del Golfo, según denuncian instituciones y activistas.
Esta organización paramilitar, de acuerdo a entidades como la estatal Defensoría del Pueblo, ejerce un control continuo sobre esta población, ubicada en el departamento de Córdoba (noroeste del país), donde el pasado viernes fue asesinada en frente de dos de sus hijos María del Pilar Hurtado.