México,- La última arma confiscada a Joaquín “El Chapo Guzmán” durante su detención en 2016, una espada que perteneció al cártel de los Caballeros Templarios, pistolas del capo Amado Carrillo Fuentes, entre otros artefactos que fueron propiedad de los narcotraficantes mexicanos más peligrosos que han operado en el país, se encuentran resguardados en el Museo de los Enervantes en la Ciudad de México.
También conocido como el “Museo del Narco”, este lugar habilitado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) es de los únicos en el mundo. En el continente americano sólo hay un sitio similar en la Administración para el control de la droga (DEA por sus siglas en inglés) en Estados Unidos.