De una eventual división del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) parece depender la principal táctica del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para alcanzar el poder, según sale a relucir de las posiciones adoptadas por una parte de sus diputados.
Dividido el PLD a partir de una imposición de la segunda reforma constitucional que todo indica tiene poco apoyo en la opinión pública, la organización oficialista estaría abocada a un fraccionamiento que le sacaría del poder.
En esa circunstancia, el mayor partido de oposición se impondría en las elecciones de mayo de 2020, según los cálculos de su dirigencia principal, que no se percibe con un discurso coherente de rechazo a la reforma, conforme a la actitud que adopta parte de sus representantes en la Cámara Baja.