China separa deliberadamente a niños musulmanes de sus familias en la región occidental de Sinkiang como parte de una campaña para alejar a los menores de sus raíces, según una investigación de la cadena BBC.
Como parte de esta campaña, miles de adultos en esa región son detenidos en grandes centros y hay proyectos para construir colegios de internados, de acuerdo con la emisora británica.
Según los datos recabados por la BBC, en una ciudad de la citada región, más de 400 niños han perdido a uno o ambos padres por haber quedado éstos detenidos en campos o en una prisión, pues hay esfuerzos por transformar la identidad de los adultos de Sinkiang.