Un estudio realizado con cuatro mil mujeres posmenopáusicas encontró que tres cuartas partes eran inactivas sexualmente y esto se debía a la mala salud de la pareja, la falta de libido y la disfunción eréctil principalmente.
Otra de las causas señaladas por las mujeres eran los sudores nocturnos, sus sentimientos y cambios en la forma de su cuerpo, como parte de la causa por la que dejó de intimar.
La investigación realizada por la Universidad de Sussex y dirigida por la doctora Helena Harder, investigadora de Sussex Health Outcomes Research and Education in Cancer indica que solo el tres por ciento de las mujeres reportaron tener sexo regular y estar satisfechas entre las sábanas, según el estudio.