En abril, Luis Henry Molina cumplirá los tres primeros años como presidente de la Suprema Corte de Justicia, de un periodo de 7 años. Con un personal de 7,000 miembros, el Poder Judicial atraviesa bajo su mando una pandemia que le ha obligado a reinventarse para no paralizar uno de los estamentos esenciales de un Estado de Derecho.
¿Le gusta el cargo?
“Lo disfruto muchísimo porque cuando uno tiene ilusión todas las mañanas de levantarse… Yo realmente creo que con lo que estoy haciendo estoy contribuyendo a mi país, de verdad que me lo creo. Me creo además que voy a dejar una mejor justicia. Yo tengo un propósito en mi vida.“