El conflicto entre Irán y Estados Unidos se trasladó este lunes al campo del espionaje.
El gobierno iraní declaró que arrestó a 17 espías sospechosos de trabajar para la CIA, la agencia de inteligencia estadounidense, y precisó que condenó a algunos de ellos a muerte.
El Ministerio de Inteligencia iraní denunció que los supuestos espías recopilaron información nuclear, militar y de otros sectores.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desestimó la información y dijo que es “totalmente falsa”.