Los niveles de ocupación de camas para el tratamiento del COVID-19 en los centros de salud públicos y privados de Santiago han registrado un ligero aumento en las últimas semanas, llegando casi a copar la capacidad habilitada en algunas salas regulares y en cuidados intensivos.
Según un informe del departamento de Epidemiología del Área de Salud III (DASS III) del Ministerio de Salud Pública en Santiago, entre el sector público y privado hay 308 camas regulares habilitadas para aislamiento de personas con coronavirus, de las cuales 122 están ocupadas. En tanto, en unidades de cuidado intensivo hay un total de 141 camas habilitadas, de las cuales 51 están ocupadas.