Japón prolongará hasta fines de febrero las medidas que impiden casi todas las llegadas del exterior y reabrirá los grandes centros de vacunación, mientras intenta controlar un brote de covid-19 impulsado por la variante ómicron, anunció el gobierno el martes.
“Mantendremos la actual política de control fronterizo hasta fines de febrero mientras tomamos las medidas necesarias desde el punto de vista humanitario y en consideración de los intereses nacionales”, dijo a periodistas el primer ministro japonés Fumio Kishida.