Las fuerzas de seguridad colombianas capturaron al narcotraficante más buscado del país, un caudillo rural que evadió una persecución de una década corrompiendo a funcionarios del Estado y alineándose con combatientes de la izquierda y la derecha.
El presidente Iván Duque comparó la detención de Dairo Antonio Úsuga el sábado con la captura de Pablo Escobar hace tres décadas.
Las imágenes que circulan en las redes sociales muestran a Úsuga esposado y con la cara pegada al suelo.
Úsuga, más conocido por su alias Otoniel, es el presunto jefe del temido Clan del Golfo, cuyo ejército de asesinos ha aterrorizado a gran parte del norte de Colombia para hacerse con el control de las principales rutas de contrabando de cocaína a través de las espesas selvas hacia Centroamérica y Estados Unidos.