En más de 14 meses de gobierno para el presidente Luis Abinader cada día ha representado un reto en el manejo de crisis.
Objetivamente, el gobernante ha logrado sortear con éxito los males internos que no existían antes de la pandemia, como el manejo propio de la enfermedad sin desborde del sistema hospitalario, el exitoso plan de vacunación y hasta dejar sin efecto planes tan incendiarios como una reforma fiscal en un contexto adverso.
Sin embargo, los factores internacionales le juegan en contra. El aumento de los precios de la materia prima en el mercado internacional ha disparado la inflación. El petróleo pasó de 44.94 dólares el 17 de agosto del 2020, un día después de la juramentación de Abinader como presidente de la República, a 82.81 ayer jueves, casi el doble. El aumento de los precios de los fletes ha generado alarmas, un contenedor que antes se pagaba entre mil y mil 500 dólares pasó a pagar hasta 5 mil y 6 mil dólares. La situación se ha agravado por el retraso lo que podría provocar escasez de varios productos especialmente en Navidad.