El Gobierno de Joe Biden anunció este jueves que las empresas privadas con más de 100 empleados deberán garantizar a partir del 4 de enero que sus trabajadores esten vacunados en contra la covid-19.
En caso de no querer vacunarse. Los trabajadores de estas grandes empresas deberán someterse a pruebas semanales y también llevar mascarilla todo el tiempo.
Se trata de la medida más significativa aplicada hasta ahora en el ámbito laboral contra la pandemia por el Gobierno. Ya que puede afectar a hasta 84 millones de trabajadores del sector privado, según cálculos de la Casa Blanca.