A diferencia del año pasado, cuando el coronavirus atacó con mayor severidad a la Gran Manzana, esta vez los feligreses podrán celebrar sus fiestas religiosas sin peligro, pero manteniendo protocolos de seguridad.
Con la conmemoración del Domingo de Ramos este 28 de marzo se da inicio a la Semana Santa, considerada una de las fechas más importantes del calendario litúrgico del mundo católico. Y en medio de la pandemia del COVID-19, que ha dejado en la ciudad de Nueva York más de 30,793 muertes, entre casos confirmados y presumibles por el coronavirus, esta vez los miles de feligreses y devotos que viven en la Gran Manzana, sí podrán participar de ritos y actividades religiosas.