Es curioso pensar que hay tanto del mundo tal y como lo conocemos es una construcción tan reciente.
Lo esencial estaba ahí, por supuesto. Pero cuestiones artificiales como los países tardaron en tomar las formas a las que estamos acostumbrados.
Y no siempre en el orden esperado.
Para cuando la mayoría de los países del Nuevo Mundo ya estaban independizados, en el Viejo Mundo aún faltaban unos por definirse.
Alemania, por ejemplo, está celebrando (apenas) 150 años de nacimiento como nación unificada.