Ha sido la gran sorpresa de las elecciones presidenciales peruanas.
Llegó a votar el domingo a caballo y siempre lleva un sombrero de paja de ala ancha y un lápiz. Pedro Castillo irrumpió en la escena política peruana, logrando la mayor cantidad de votos en la primera vuelta de las presidenciales (19,1% con más de 95% de las actas escrutadas) y, de paso, desconcertando a gran parte de la élite del país sudamericano.
Nacido en Cajamarca, en la sierra norte de Perú, el candidato de 51 años se postula por Perú Libre, que se define como un partido de izquierda marxista.