La XXVII Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno que se celebra el próximo miércoles en Andorra será la más corta de la historia y la primera semipresencial, todo ello consecuencia de la pandemia, pero a pesar de que la reunión entre mandatarios solo durará unas horas, los países deberán ofrecer una respuesta común a la salida de la crisis.
En la cita se dará la aprobación final de varios programas de cooperación nuevos, así como varias menciones especiales de compromiso con el medio ambiente y una demanda de la región para que los países de renta media accedan a financiación internacional.