Un mallorquín que contagió a 22 personas con COVID-19 fue arrestado por ir a trabajar y al gimnasio a pesar de tener los síntomas de la enfermedad, informó el sábado la policía.
La policía de la isla española comenzó a investigar a finales de enero después de detectar un brote en la ciudad de Manacor, tras recibir informes sobre “un trabajador que se había contagiado y había ocultado su enfermedad”, precisó en un comunicado.
Días antes de que se detectara el brote, el individuo comenzó a mostrar síntomas, lo que suscitó la preocupación de sus colegas. Pero se negó a volver a casa.