Los fallecimientos por intoxicación con alcohol adulterada subieron 127, mientras que los afectados suman 326.
La Procuraduría y el Ministerio de Defensa decomisaron desde febrero 2,141 galones de diferentes tipos de alcohol adulterado y desmantelaron cuatro fábricas en Barahona, Invivienda, Guerra y Los Llanos, San Pedro de Macorís.
Además, se han intervenido unos 400 comercios en diferentes puntos de la geografía nacional, suspendido actividades comerciales en 8 establecimientos, dos de estas fábricas ubicadas en San Francisco de Macorís, decomisado 7,166 botellas de ron y whisky de diferentes tamaños y marcas, etiquetadas y listas para la distribución y comercialización.