Pfizer y BioNTech anunciaron este viernes que iniciaron el proceso para obtener en Estados Unidos la aprobación plena de su vacuna contra la covid-19, que se utiliza desde diciembre bajo una autorización de emergencia.
Esa nueva licencia permitiría a las empresas vender dosis directamente a los consumidores y continuar comercializando la vacuna una vez que se declare el fin de la emergencia sanitaria.
La autorización completa requiere un proceso más estricto y la presentación de datos sobre la efectividad y seguridad de la vacuna durante al menos seis meses. Tradicionalmente, los reguladores estadounidenses tardan un año o más en autorizar por esta vía medicamentos para el público general.