El Departamento de Estado estadounidense publicó el martes un informe en el que señaló públicamente a funcionarios y políticos centroamericanos vinculados con delitos como la corrupción y el narcotráfico.
Aunque el documento no deriva en ninguna sanción para los involucrados, es relevante porque reitera un mensaje que el gobierno de Joe Biden ha intentado dejar claro: el fortalecimiento de la democracia como uno de los pilares de su política hacia Centroamérica, porque la corrupción desenfrenada es una de las causas fundamentales de la inmigración ilegal.