El mayor general Adán Cáceres Silvestre, a quien el Ministerio Público le a tribuye el liderazgo del entramado de corrupción del caso Coral, se quejó de que es tratado como un criminal de alta peligrosidad o como un terrorista, al que se le violan sus derechos fundamentales y de defensa.
“Se nos han desconocido derechos fundamentales y se nos trata como un criminal de alta peligrosidad o a un terrorista que no merece la mínima consideración de quienes deberían tutelar derechos, porque hasta prueba de lo contrario somos totalmente inocente y así lo probaremos”, dice el imputado en una nota a la que tuvo acceso El Nacional.