El presidente de Bielorrusia firmó el martes una ley que amenaza a manifestantes con años en prisión, un nuevo paso de su incesante represión a los opositores a su gobierno.
La ley prevé una sentencia de hasta tres años de prisión para participantes en protestas no autorizadas que hayan enfrentado sanciones por la misma causa al menos dos veces en un año. Previamente, participar en una manifestación no autorizada conllevaba multas o breves periodos en la cárcel.
El presidente Alexander Lukashenko ha enfrentado meses de protestas generadas por su reelección a un sexto mandato en unos comicios en agosto considerados ampliamente como fraudulentos. Las autoridades han respondido a las protestas con una violenta batida que ha dejado más de 35.000 arrestos y miles de personas golpeadas por la policía.