El pasado 27 de abril, Tomás Antonio Gimeno, de 37 años, no devolvió a sus hijas a la hora acordada con su ex pareja, y le avisó por teléfono de que no las volvería a ver, ni a él tampoco. Después de 40 días, las autoridades dieron con los restos de una de ellas mientras que la otra sigue desaparecida.
La autopsia realizada a la niña Olivia Gimeno reveló que la causa de su muerte se produjo como consecuencia de un edema agudo de pulmón (una acumulación de líquido en los pulmones), según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). El director del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Santa Cruz de Tenerife, Jesús Vega, explicó que el informe preliminar no permite conocer las causas que provocaron este edema, y ahora que hay que esperar a conocer los resultados histopatológicos. El deceso, según Vega, pudo deberse tanto a “una muerte por asfixia, a un ahogamiento, a algún fallo cardíaco o a una intoxicación”.