El presidente ruso, Vladimir Putin, y su par estadounidense, Joe Biden, se mostraron moderadamente satisfechos de su primera cumbre en Ginebra, que buscaba rebajar la tensión, aunque el mandatario norteamericano trazó una línea roja en torno a futuros ciberataques.
“Las conversaciones fueron absolutamente constructivas”, dijo en rueda de prensa Putin sobre la reunión de tres horas y media con Biden, quien en una conferencia de prensa distinta calificó de “bueno” y “positivo” el tono de la cumbre.