El alza en los precios del petróleo de Texas es un efecto de cascada inmediato sobre los costos de los combustibles en República Dominicana.
Este es el referente número uno de nuestro país caribeño, con un parque vehicular ascendente a 4 millones 842 mil, 367 unidades de automóviles de diversas marcas, estilos y vida útil.
Tan pronto se disparan los precios del producto extraído de Texas y comercializado en Nueva York y, desde allí en la República Dominicana, los consumidores inician el compás de un alza consecuente y estrepitosa.