Miami, 13 dic (EFE).- Rosa María Payá, hija del opositor cubano Oswaldo Payá, solo dirá “misión cumplida” cuando se haga justicia por la muerte de su padre, pero se siente contenta porque la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) está cerca de pronunciarse sobre si fue víctima de un “asesinato de Estado”.
En una entrevista con Efe en vísperas de la primera audiencia del “caso 9.416” ante la CIDH, Payá destacó que un reconocimiento -y condena- por parte del organismo de la responsabilidad del Estado cubano en el aparente accidente en el que perdieron la vida su padre y Harold Cepero en 2012 sería “muy importante” para las familias.
Pero también para las personas que están siendo víctimas de la represión en Cuba, que, aunque no cesa desde hace más de 60 años, ha alcanzado niveles “estratosféricos” a raíz de las protestas que estallaron el 11 de julio, subraya.
En la audiencia, que se celebrará el martes 14 de diciembre de manera virtual, testificarán Ofelia Acevedo, viuda del fundador del Movimiento Cristiano Liberación e ideólogo del Proyecto Varela, Rosa María Payá, hija de ambos, Amílcar Cepero, padre de Harold, y el político español Ángel Carromero, entre otros.
El 22 de julio de 2012 Carromero manejaba a gran velocidad un automóvil, con Payá, Cepero y un político sueco, Jens Aron Modig, como pasajeros, que se salió de la carretera por donde circulaba en Cuba y chocó contra un árbol, según la versión oficial de los hechos, con la que discrepan las familias de los fallecidos y uno de los sobrevivientes.
Modig hizo un “pacto de silencio” y alega no acordarse de nada, según Rosa María Payá .
El español, del conservador Partido Popular, fue acusado de conducción temeraria con resultado de muerte y condenado a 4 años de prisión en Cuba, aunque la mayor parte de su pena la cumplió en España merced a un acuerdo entre Gobiernos….RM
