WASHINGTON.- La lista de países que no le han pagado vencimientos al Fondo Monetario Internacional (FMI) es nutrida: son 33, entre los que figuran Cuba, Perú, Panamá, Haití, Yugoslavia, Afganistán, Irak, Congo, entre otros, y dos naciones africanas que aún no han pagado: Sudán y Somalia. Grecia fue el último país en incumplir, en 2015, un atraso, o “arrears”, en la jerga técnica –con el Fondo no hay “default” porque no es un prestamista comercial–, pero fue uno leve, que duró menos de un mes. Liberia es el país con el retraso más largo: más de 23 años.
Para evitar un impago con el Fondo, los países deudores suelen negociar y firmar nuevos programas que funcionan como una refinanciación: los nuevos desembolsos se usan para pagar los vencimientos del acuerdo previo. Ese es el esquema que han tenido las discusiones entre el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el staff del Fondo. Si las discusiones con la Argentina se empantanan y se estiran más allá de fines de marzo –el plazo actual–, la posibilidad de explorar otros caminos como una exención o “waiver”, o un “standstill” para postergar esos pagos sin que eso tenga consecuencias parece impracticable.
“El FMI no puede razonablemente ofrecer exenciones o moratorias. Primero tendría que cambiar sus reglas, lo que parece imposible a pedido de un solo país. Los atrasos con el FMI son muy raros y, en casos como el de Grecia, solo duraron unos días”, recordó Sergi Lanau, economista del Instituto Internacional de Finanzas, y exfuncionario del Fondo.
“Si un país está en mora con el FMI, no es posible obtener nuevos préstamos del FMI. Aunque quizás atraiga a las audiencias domésticas en la Argentina, los atrasos con el FMI complicarían las negociaciones sobre un nuevo programa. La incertidumbre adicional no sería buena para la confianza económica y las condiciones financieras en el país”, completó.
Lanau descartó que el Fondo pueda simplemente postergar los vencimientos, ya que el organismo presta dinero a cambio de programas económicos y reformas y además debe imponer las mismas reglas para todos los miembros, es decir, si pudiera hacer una excepción con la Argentina, esa excepción no sería exclusiva del país sino que debería ser posible para todos los demás países. Lanau anticipó una negociación más difícil. AF
