DeSantis, republicano y opuesto a la estrategia contra la covid-19 de las autoridades federales, ha prohibido por ley obligar al uso de mascarillas en las escuelas y pedir certificados de vacunación en negocios e instituciones.
En el caso de las escuelas, su política ha sido delegar en los padres la facultad de decidir si sus hijos llevan o no mascarilla y amenazar con sanciones económicas a quienes infrinjan esas normas.
Pero las juntas escolares de al menos diez condados, entre otros el de Broward y Miami-Dade, este último el cuarto más grande del estado, han desafiado esa orden y los niños y maestros llevan mascarillas desde que se reanudaron las clases.
PRIMA LA SALUD GENERAL DE LAS PERSONAS
Craig Whisenhunt, abogado de los padres que interpusieron la demandaron, argumentó que la orden del gobernador DeSantis violaba la autoridad de los distritos escolares a la hora de decidir en cuestiones relativas a la salud.
Whisenhunt sostuvo que la normativa del estado pone en peligro la salud de los niños al no permitir que los distritos sigan las pautas sobre la covid-19 emitidas por los CDC.
Por su parte, el letrado que defiende la orden del gobernador apuntó que este tiene la autoridad de facultar a los padres para decidir qué es lo mejor para sus hijos.
El juez Cooper basó su decisión en que los derechos personales, como el de no querer que un hijo lleve mascarilla, se ven limitados cuando ponen en riesgo la salud de otras personas.
Citó el aumento de casos de contagios por la irrupción de la variante delta, mucho más infecciosa que sus predecesoras, que pone a los niños en mayor riesgo.
De esta manera, el magistrado deja en manos de los distritos escolares la toma de decisiones relativas a las medidas de uso de mascarilla en los colegios.
Florida se ha convertido en el centro de la nueva ola de covid-19 que sacude el país y que ha generado nuevas cifras récord de contagios y hospitalizaciones.
En este regreso a las aulas tras las vacaciones estivales, los estudiantes de las escuelas públicas de Broward, condado mayoritariamente demócrata, volvieron este miércoles a clase con mascarillas obligatorias.
DeSantis ha amenazado con sanciones a los distritos escolares que no acaten la orden, según lo decidió la Junta de Educación de Florida, posiblemente con la destitución o la retención de fondos y salarios.LS