Más allá de los signos externos más evidentes del envejecimiento, como las canas, las arrugas o las manchas en la piel, ¿qué características de nuestra cara delatan el paso del tiempo, tanto en los hombres como en las mujeres?
Con la edad en nuestro rostro coinciden tres procesos naturales que van cambiando nuestro aspecto y que contribuyen a la percepción del envejecimiento: la pérdida degrasa facial, la resorción ósea y la flacidez.
«A partir de los 25 o 30 años, aunque parezca muy pronto, ya se empieza a involucionar o a envejecer», le dijo a BBC Mundo la cirujana Ainhoa Placer, miembro numerario de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (Secpre).
Esa involución va a ser más notable dependiendo de la dieta y de factores externos como el fumar o el fotoenvejecimiento, que afecta a largo plazo a la calidad, elasticidad e hidratación de la piel.
Pero hay ciertos cambios en el volumen y estructura de nuestros rostros que son inevitables con el paso de los años.
La pérdida de grasa facial
Según la doctora Placer el principal motivo del envejecimiento de nuestros rostros es la pérdida de grasa facial.LS
