
Los padres de los dos niños dominicanos, Mia, de 13 y Christian de 5, que se salvaron de una balacera la semana pasada, cuando un pandillero disparó varias rondas hiriendo a un rival en El Bronx, dijeron que sus hijos están muy traumatizados por el incidente.
El papá que se identificó como Christian y la madre como Diana, y hablaron por primera vez en una conferencia de prensa inusual celebrada en una suite del estadio de los Yankees y con el apoyo de la Organización de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB), agradeciendo el respaldo de la comunidad y a Dios, por permitir que los menores sobrevivieran.
Ambos pidieron a los medios no publicar sus apellidos.
El padre dijo que ambos niños no pueden dormir, replicando el terrible momento que vivieron, además de los golpes que recibieron por las caídas mientras escapaban de los plomos.