El movimiento feminista de América Latina y el Caribe, liderado por “voces” jóvenes, es “fundamental” para continuar conquistando derechos a favor de las mujeres en la región, tras un severo deterioro por la pandemia de la covid-19.
Así lo dijo en una entrevista la directora de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, María-Noel Vaeza, quien resaltó que estos “esfuerzos” son “intergeneracionales”, pues “muchos jóvenes activistas reclaman esos espacios de participación”.
Creemos que los esfuerzos pacíficos que hacen las mujeres en nuestra región son para continuar reclamando los derechos que les corresponden a las mujeres”, agregó Vaeza.
La directora regional destacó la falta de participación de la mujer en la vida política, un ámbito en el que aún hay “mucho camino que recorrer” para tener “una voz decisiva”.
En América Latina y el Caribe, el 70 % de los Parlamentos y el 85 % de las alcaldías están lideradas por hombres, al igual que no hay ninguna mujer presidenta, a excepción de Barbados, que tiene como primera ministra a Mia Mottley, según datos aportados por Vaeza.
“Esa voz (en la política) se está haciendo sentir en los movimiento feministas de las jóvenes de ahora salen a reclamar y reivindicar, y son escuchadas”, añadió Vaeza.
Como ejemplo de una actividad política en igualdad en la región, Vaeza destacó a Chile, pues “gracias al movimiento de mujeres que salió a reclamar esos derechos, hoy en día tenemos una Asamblea Constituyente paritaria, que está redactando un nuevo futuro para el país”.
A partir del próximo cuatro de julio, el órgano constituyente de Chile, compuesto de forma paritaria -algo inédito en el mundo- por 155 delegados, elaborará una nueva Constitución.
“Si hay algo que nos ha resaltado esta crisis es el valor y la necesidad fundamental de la participación”, declaró Vaeza.
LOS 3 GOLPES DE LA PANDEMIA SOBRE LAS MUJERES
La directora regional destacó tres aspectos claves sobre cómo la pandemia de la covid-19 azotó a las mujeres de América Latina y el Caribe – que a su vez es la región más golpeada por la crisis sanitaria-: sobrecarga de cuidados, desempleo y brecha digital.
Respecto a la sobrecarga de cuidados, Vaeza explicó que “parece que el mundo se dio cuenta de la importancia de los cuidados y que es la mujer que está dentro (de ellos)”.
Son las mujeres quienes realizan estos “trabajos no remunerados hasta cuatro veces más que el hombre y la pandemia, en muchos casos, los ha visto duplicado”.
La mayoría de las mujeres de la región “estaban empleadas antes del covid-19 en los sectores más afectados como el turismo, los mercados o la hostelería” por tanto son “las más afectadas en las pérdidas de empleo”.
“Por eso, es tan importante ver cómo las mujeres pueden formarse en otras áreas como la de tecnología”, señaló.LS
