
Un reciente trabajo realizado por dos antropólogas del University College de Londres (UCL) ha llegado a una interesante conclusión: aquellas mujeres que se involucran en actividades sexuales semanalmente, se enfrentan a un menor riesgo de entrar en la menopausia de forma temprana, en comparación con aquellas otras que espacian sus relaciones sexuales más allá del mes.
En concreto, la reducción en la probabilidad de padecer una menopausia “adelantada” es del 28%, independientemente de la edad que tengan, según se desprende del trabajo que acaban de publicar en la revista Royal Society Open Science, ambas coautoras, Megan Arnot y Ruth Mace.
Los datos en los que basaron este estudio se obtuvieron de la base de datos SWAN (Estudio sobre la salud de las mujeres a lo largo de los Estados Unidos). Por lo que puedo leer se estudiaron los datos de 2.936 mujeres entrevistadas entre los años de 1996 y 1997. La edad media de esas mujeres era de 45 años, y el retrato robot correspondería a una mujer con estudios (al menos) de bachillerato, dos hijos, casada o en una relación y viviendo en pareja.