
¡Habemus edredoning! Bueno, casi. Adara Molinero y Gianmarco Onestini han pisado el acelerador y han dado rienda suelta a sus deseos más carnales. Los movimientos, por ahora de sus manos, debajo de la colcha ya son un hecho. Igual que la deslealtad de la concursante a su novio y padre de su hijo, Hugo Martín.
La concursante ha decidido vivir la esencia de Gran Hermano hasta sus últimas consecuencias, y eso significa dejarse llevar por todo lo que sienta sin pensar en lo que sucede en el exterior. Una actitud que tiene a su (creemos que todavía) pareja destruído y sin acudir al plató a defendera, algo parecido a lo que ocurrió con Diego Matamoros y Estela Grande pero al cuadrado y multiplicado por mil.En la pasada gala de Límite 48 horas, Jorge Javier avisaba a Elena, madre de la protagonista, y a la audiencia, de la dureza de las imágenes que se iban a mostrar. Y se quedó corto. El programa tenía un as debajo de la manga, un momento crucial de su conversación con el Maestro Joao donde la joven de 26 años cuenta toda la verdad, al menos la suya, sobre su relación con el ganador de Gran Hermano Revolution. Unas afirmaciones que han desmontado la imagen idílica que se tenía sobre su romance, hasta ahora de cuento de hadas.Lo era, pero de puertas para afuera. En casa es otro cantar. Para empezar, según Adara su novio no quiere trabajar. Aunque para ella hay algo más grave y que tiene que ver con su intimidad. “Es que Hugo no quería hacer el amor conmigo, no entiendo por qué él ya no quiere acostarse conmigo”, dice Adara con una sinceridad que duele. La cara de Joao es un poema total. Pero hay más y peor. “Me decía: vete a la mierda”, le expresó después con gran angustia. Totalmente descompuesta y creyendo que las cámaras no la grababan, se abrió en canal a su amigo contando detalles de lo más íntimos y personales.En definitiva, GH en estado puro. Su actitud, para muchos desleal, hacia su todavía pareja le puede costar su estancia en el concurso, pero lo que es innegable es que Adara lo está dando todo. Hasta tal punto que ya no puede fingir más lo de Gianmarco. Las noches suelen ser su momento de miradas interminables y roces sospechosos que en la gala se mostraron sin cortes ni edición. Por más que intentaron disimularlo, les pillaron con las manos en la masa.Desde plató, una incómoda madre, la de Adara, y Luca, hermano de Gianmarco, defendían versiones diferentes. Ella, que las relaciones pasan por altibajos. “Hay rachas, hay baches, hay circunstancias, hay problemas. ¿Quién no ha perdonado una infidelidad?”, expresó con la esperanza de que las cosas entre su hija y Hugo se solucionen. Todo lo contrario a lo que piensa el guapo italiano que tiene a Jorge Javier hipnotizado. “Cuando una mujer habla así de su matrimonio y su pareja, se terminó”, agregó el influencer.A todo esto, ni rastro de Hugo. La “víctima” de esta historia no quiso intervenir telefónicamente en directo a pesar de las peticiones del presentador y del programa. Tan sólo se expresó a través de una llamada de Dinio quien aseguró que estaba destrozado. La actitud de su chica ha dado un giro radical a su concurso, donde ha pasado de ser la víctima de la casa a la traidora que engaña a su pareja con otro. A los hechos nos remitimos. Adara estuvo a punto de no ser salvada de la expulsión y ser la nominada definitiva junto a Gianmarco. Por los pelos y en el último momento fue Alba quien finalmente no salió de la lista de salvadas y se verá las caras este jueves con el sobre negro……………………YP