Donald Trump ha recibido en la base aérea de Andrews a los tres estadounidenses que Corea del Norte ha liberado como gesto de buena voluntad ante el inminente encuentro entre el presidente de Estados Unidos y el líder norcoreano, Kim Jong-un. Los tres regresan a Estados Unidos en el avión militar de EE UU que ha trasladado a Pyongyang al secretario de Estado, Mike Pompeo, para ultimar los detalles de la histórica reunión entre ambos mandatarios. Trump y su esposa, Melania, han abrazado a los liberados en la misma escalerilla del avión.
“Nos gustaría expresar nuestro gran reconocimiento al Gobierno de Estados Unidos, al presidente Trump, al secretario Pompeo y a las personas de Estados Unidos por traernos a casa”, han señalado Kim Dong Chul, Tony Kim y Kim Hak Song, los tres estadounidenses detenidos en el país asiático. “Damos las gracias a Dios y a todas nuestras familias y amigos que han rezado por nosotros y por nuestro regreso. Dios bendiga América, el mejor país del mundo”, han añadido.
El comunicado ha sido emitido tan solo unos minutos antes de que los tres liberados llegaran a Alaska. Además, este jueves se reunirán con Trump. La Casa Blanca dijo que los tres hombres caminaron sin ayuda hasta un avión de la Fuerza Aérea estadounidense que los sacó de Corea del Norte junto a Pompeo. Un segundo avión, con más equipamiento médico, los esperaba en la Base de la Fuerza Aérea de Yokota, en las afueras de Tokio, para ya conducirlos a la base aérea de Maryland, donde el aparato ha tomado tierra pocos minutos antes de las nueve de la mañana, hora española.
