Mientras los abogados de Alex Rodríguez y la directiva de los Yankees continúan definiendo si le será entregado o no el bono por haber alcanzado a Willie Mays como el cuarto productor de cuadrangulares de la historia de MLB, el pelotero de origen dominicano ya dejó atrás la marca y este jueves anotó su home run número 661 en la victoria de Yankees 4-3 sobre Orioles.
Con esto, lógicamente, Rodríguez se convierte en el cuarto en la historia, muchos quizá le querrán colocar un asterisco por aquello de que fue suspendido la temporada pasada por uso de sustancias prohibidas. A los Yankees les sale mucho más barato mantenerlo en sus filas que despedirlo, pero ya no hacen fiesta sobre sus logros.
Sea como sea, A-ROD ha conseguido un nuevo logro en MLB, ser el cuarto productor de vuelacercas en la historia, misma que lo juzgará, no es cualquier cosa. Quizá la celebración será mesurada, pero quienes estuvieron presentes en el Yankee Stadium vivieron otro gran momento en la mansión de los ‘Mulos de Manhattan”.
El batazo de Rodríguez se produjo en el cierre de la tercera entrada con las bases limpias contra el derecho Chris Tillman y puso a Nueva York en ventaja 3-2 contra los Orioles de Baltimore.
Los aficionados de los Yankees celebraron el acontecimiento obligando a Rodríguez a salir de la cueva del equipo para una ovación de pie. Sus compañeros lo aplaudieron mientras daba la vuelta al diamante en el legendario Yankee Stadium, pero no hubo una celebración oficial por parte de su equipo, que ya informó su decisión de pelear el pago de los bonos por jonrones históricos que establece el contrato que firmó Rodríguez con los Yankees antes de la temporada del 2008.
“A-Rod”, quien se perdió la temporada pasada suspendido por violar el programa antidopaje de las ligas mayores, ha pegado siete jonrones esta temporada. En su carrera tiene 63 vuelacercas contra Baltimore, la segunda mayor cantidad contra un equipo, solamente detrás de los 70 que ha bateado a los pitchers de los Angelinos de Los Ángeles.
Además, fue el cuadrangular 337 en casa, el 178 en Nueva York y el 55 en el nuevo Yankee Stadium y el cuarto contra Tillman.