
La Comisión de Etica de Miami Dade se reunió el martes para escuchar a dos testigos en el caso contra el comisionado de la Ciudad de Miami, Frank Carollo, en el que se dilucidará si abusó de su posición como comisionado para librarse de una multa de tráfico cuando llamó al jefe de policía de Miami inmediatamente después de que un agente le parara por una infracción.
Durante la vista pública, en la que no se tomó ninguna decisión, declararon el jefe de la policía de Miami, Manuel Orosa, y el agente que paró a Carollo el 13 de agosto del 2012 y lo dejó ir con una advertencia, John Blackerby. La audiencia se pospuso para una fecha aún no determinada antes de que Carollo pudiera hablar.
El abogado de Carollo, Benedict Kuehne, argumentó que su cliente había llamado al jefe de policía para documentar que un agente lo había parado ya que estaba en un momento políticamente sensible, enfrentado al sindicato de la policía.
El incidente saltó a la luz pública en el 2012, después de el bloguero Al Crespo interpusiera una queja ante la Comisión de Etica. Crespo acusó a Carollo de haber contactado a alguien en la administración del Departamento de Policía inmediatamente después de que lo parara el agente Blackerby tras rebasar a un camión de recolección de basura cruzando una línea continua doble en Coconut Grove.
El defensor del interés público en la Comisión de Etica, Michael P. Murawski, encontró causa probable para considerar que Carollo abusó de su poder.
El oficial Blackerby dijo en la vista que se encontraba ayudando a otra patrulla a investigar un accidente cuando vio un Lexus negro circular a alta velocidad muy cerca de la patrulla, tras haber rebasado al camión y a otros autos, atravesando una línea doble y dirigiéndose hacia una intersección de poca visibilidad.
El agente siguió al Lexus, conducido por Carollo, y lo detuvo. Blackerby dijo que le preguntó a Carollo si sabía por qué lo había parado y que Carollo respondió, en forma de pregunta, si era porque había rebasado al camión de basura.
El agente le pidió a Carollo su licencia de conducir, la tarjeta de su seguro y el registro del auto. Tras comprobar que la foto de la licencia de Carollo era la del conductor, el agente volvió a su vehículo para comprobar que los papeles estaban en regla. Dice que en ese punto, aún no había reconocido específicamente a Carollo.
Desde su auto, vio a Carollo hablando por celular con alguien y poco después, por radio, informaron que el agente que estuviera parando a un conductor en el área de la Avenida Tigertail, debía ponerse en contacto con el comandante Richard Gentry.
Al comunicarse con él, Gentry le preguntó qué estaba pasando pero el agente aseguró que no le dió ninguna instrucción.
La persona con quien Carollo hablaba era el jefe de policía Orosa.
Orosa declaró en la vista que Carollo le llamó para decirle que no sabía qué estaba pasando.
“Me pidió que intentara averiguar qué estaba ocurriendo”, dijo Orosa. También contó que Carollo le dijo que no sabía la dirección exacta en la que estaba parado.
Orosa llamó a Gentry para preguntar qué estaba pasando. Aseguró que el comandante le informó tras hablar con Blackerby y que no tomó ninguna otra acción.
Murawski afirmó en su informe que Carollo estaba en una posición óptima para saber exactamente cuál era el problema. “El problema era que Carollo había cometido una infracción de tráfico; acababa de ser informado de ello por Blackerby”, continua el reporte. “No había una razón legítima para que Carollo llamara al jefe de policía, además de poner en movimiento una cadena de eventos que Carollo esperaba, le librarían de una situación de tráfico en la que los ciudadanos ordinarios se encuentran todos los días”.
Blackerby dijo que dejó ir a Carollo porque éste le había dicho que pensaba que el camión de la basura estaba completamente parado, bloqueando el carril, y consideró que era una razón medianamente válida, y que si Carollo disputaba la infracción en la corte, muy probablemente se retiraría. Así que decidió dejarlo ir con una advertencia.
Murawski aseguró que el hecho de que Blackerby podría haberle dejado ir con una advertencia, no afecta al hecho de que Carollo presuntamente hubiera intentado usar su influencia con el jefe de policía.
El abogado de Carollo había dicho en la respuesta inicial a la recomendación de causa probable que era razonable que el comisionado, quien había visto varios vehículos de policía y un camión de reciclaje de la ciudad bloqueando la carretera cerca del ayuntamiento, pensara que algo anormal estaba sucediendo y que le prejuntó al jefe de policía cuál era el problema, pero que eso no supone abuso de poder.
En la vista, sin embargo, aseguró que en esa época el sindicato de policía estaba enfrentado con Carollo por el presupuesto y que sólo llamó para dejar documentado ante el jefe de policía que había sido detenido y que no hubiera ningún malentendido.
En su reunión del 12 de septiembre, la Comisión de Etica decidirá en qué fecha continúa la vista, en la que deberá declarar Carollo. Posteriormente, la Comisión dictará una resolución sobre si el comisionado abusó de su poder.